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Montejo de la
Sierra III
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A pesar de varias convocatorias, desconvocatorias y demás
catorias a través del correo
Quedamos enfrente de la Iglesia de Montejo de la Sierra, y aunque aún nadie lo sepa, en el fondo no hemos quedado para montar en bicicleta, sino para expulsar al Conde Drácula que se había infiltrado en el maillot del ciclista de la curva.
Con el fin de despistar al Conde Drácula (en
adelante le
Entre otros cánticos exorcistas entonamos canciones de Georgie Dann (La Barbacoa, Bailemos el Bimbó, Mami que será lo que tiene el negro) Desmadre 75 (Adelante Hombre del 600, Que se puede hacer ….) Los Bravos (Black is Black) Nino Bravo (Al final) Burning (Mujer Fatal) y un largo etcétera ……. . En una segunda fase cantamos también anuncios televisivos de la época como el de Nocilla (leche, cacao, avellana y azúcar), el de Nescafé y Rosa hasta incluso tarareó antiguos anuncios de la radio.
No contento con ello, el CDr en medio de los espectaculares bosques de roble, pino y haya, con su fuerza mental nos distrajo a conversaciones confusas y sorprendentes para sembrar el pánico y la confusión logrando hacernos hablar incluso sobre el TUPERSEX y las BOLAS CHINAS …….. . Pero en su delirio el CDr no solo logró esto, sino que además abdujo con su fuerza mental el móvil de Juanjo cuando mas lo necesitaba antes de coronar el Collado de los Mosquitos ….. .
Porqué hizo todo esto el CDr ¿???? Estaba
claro,
Elemental querido Watson: En cuanto coronamos el Collado del Mosquito, advertimos que el nombre de este collado procedía del insecto-vampiro y cuando observamos los caballos con las huellas de los colmillos hundidos en su cuello y vimos que Rosa trataba de acercarse a ellos y los caballos huían una y otra vez, lo tuvimos claro ………… . Había que realizar el ritual para expulsar al CDr de Rosa.
Para ello debíamos hacer uso de nuestros
superpoderes BTTeros que mediante telekinesia mixta transferimos a
Teníamos nuestras dudas si Juanjo iba a tener poderes suficientes para el ritual pues habíamos subido de 1.100 m a casi 1.850 m y por ello nuestro hematocrito estaba débil, habíamos vaciado nuestra mente contemplando los bosques de robles, pinos y hayas y habíamos colmado nuestros cuerpos de galletas de limón y barritas de chocolate y Juanjo había perdido los superpoderes de su móvil.
Como en el Collado de los Mosquitos no había
a mano ajos, decidimos que el mejor método era el tradicional de la
estaca de pino. Bajo el pretexto de que se había caído una galleta
de limón, Rosa se agachó, y en ese momento Juanjo pudo expulsar con
la estaca de pino el espíritu del CDr encarnado en el maillot del
ciclista de la curva de Rosa. Pero Juanjo no había comido las suficientes galletas de limón y no tenía su supermovil, por eso no pudo hundir la estaca completamente, y Rosa aprovechó la ocasión para darse a la fuga junto con Fede (al que posiblemente había vampirizado durante la subida) en una bajada a un ritmo vertiginoso. Juanjo desconcertado bajó por la otra vertiente para recuperar su móvil – y con ello sus superpoderes – y Gregorio, Pedro y servidor nos mantuvimos a una distancia prudencial para no correr la misma suerte de Fede. Durante la bajada urdimos un plan para desvampirizar a Rosa y Fede: A la llegada a Montejo de la Sierra íbamos a hacerle ingerir el antídoto serrano antivampiros “Mahou con panceta”. Dicho y hecho, nada más llegar y con el fin de asegurar una rápida desvampirización nos entregamos en el bar de la plaza a las cañitas con tapita, donde nos reunimos otra vez con Marcial que también se entrega al antídoto con fruición, ….. . Así da gusto desvampirizarse, montar en bici y acabar las rutas. Carlos
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