Esta
era una de las rutas que por los excelentes parajes por los que transitaba, el
buen tiempo previsto y “el gran interés previo de todos los miembros del grupo”,
había suscitado gran preocupación a la organización. Tanto era así que temíamos
vernos obligados a tener que hacer varios grupos para no tener que poner límite
al número de participantes.
pedales,
para no demorar en exceso la finalización de la ruta. Al principio mientras
charlábamos de nuestras cosas un servidor se metía de lleno en todos los baches
para disfrutar de la doble suspensión de mi nueva bici, bajo la atenta mirada de
Enrique (que no tiene una doble). Entre risas y algún que otro comentario
lascivo de su parte, el ascenso comenzaba a ser continuado pero aún llevadero.
Disfrutábamos del bonito paisaje mientras charlábamos. Más adelante debido a la
importancia de la pendiente en algunos puntos, tanto Gregorio como yo elegimos
respirar a charlar. A las tres cuartas partes de la subida más ó menos, Enrique
decidió apretar el acelerador y ya no le volví a ver hasta llegar al punto
culminante del recorrido. Como Gregorio no llegaba Enrique bajó en su busca y al
rato aparecieron los dos con la noticia de que Gregorio había pinchado.

Un abrazo para todos (incluidos los que no vinieron)
Fernando
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Perfil y mapa de la ruta