Fuenfría para dos
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Unos
porque estrenaban bici, otros porque estaban trabajando mucho últimamente, la
cosa es que la salida betetera de esta mañana parecía en algunos momentos una
excursión de las Madres Ursulinas.
A las diez de la mañana nos juntamos en el aparcamiento de Las Dehesas de Cercedilla los siguientes amigos: Fernando (con su bici nueva), Gregorio (últimamente muy liado con el trabajo), Javi, Eugenio, Juan Fran, Juanjo, Oscar, Jorge y yo mismamente, organizador en esta ocasión de una variante a la siempre agradable, pero un poco sosona, subida al puerto de la Fuenfría.
Preparados todos los reunidos, admiramos la nueva y flamante montura de Fernando, una Specialized escuchijumper, o algo así. La bici tiene una pinta estupenda. Fernando, te deseamos que la disfrutes un montón, y que nosotros lo podamos ver.
Comenzamos la subida por la pista que lleva hasta el mismo puerto cada uno a su ritmo, charlando unos, ahogándonos otros, etc. En fin, que aquí hay para todos los gustos.
Una
breve paradita en el mirador de ..... y seguimos la ascensión hasta el mismo
puer
to de La Fuenfría. Tras otra breve parada continuamos con la variante que ya
habíamos hecho hace un tiempo Jorge y yo.
Continuamos por el camino Smith. Aquí comenzamos a cruzarnos con viandantes que expresan su admiración por nuestra habilidad y fortaleza (¿ha quedado bien, eh???) Javi y Juan Fran empiezan a marcar diferencias y Jorge sale por los cuernos de la bici intentando pasar un paso complicado. Detrás Juanjo y yo les seguimos y después Gregorio, Oscar, Fernando y Eugenio cierran el grupo por una senda que en múltiples ocasiones nos obligan poner el pie en tierra.
Dejamos el camino Smith girando bruscamente hacia la derecha y atacamos una violenta cuesta que termina llevándonos hasta el Collado Ventoso después de arrastrar la bici y los.... un buen rato. Al final todos llegamos al collado donde nos consuela saber que aquí comienza la bajada, ¡y que bajada!!! Antes Gregorio comienza a expresar lo agradable que le está resultando la rutilla y Fernando me persigue para besarme, abrazarme y darme muchas otras muestras de cariño.
Comenzamos el descenso. Javi, Juan Fran, Juanjo y Jorge salen como una
exhalación. Pronto la primera dificultad comienza a cobrarse víctimas. Pie a
tierra y cuidado para no caer entre agudos peñascos. Pasamos la dificultad y
comenzamos nuevamente a bajar por una empinada pendiente recta pero llena de
piedras sueltas. Javi y Juan Fran se desentienden y demuestran su dominio.
Juanjo y yo mismo les seguimos con un cierto control descontrolado (o descontrol
controlado), como se prefiera. Después, Jorge, Gregorio, Oscar, Fernando y Eugenio.
Nos reunimos en la fuente que hay antes del Mirador de la Reina.
Tras un breve intercambio de impresiones, las Madres Ursulinas comienzan nuevamente a expresar su admiración por la ruta. Bien, continuamos descendiendo por la pista hasta un nuevo desvío que nos lleva a la segunda emoción del día. Un nuevo tramo que descendemos por un sendero que zigzaguea entre un hermoso bosque de pinos de Valsain. Este tramo no tiene apenas piedras sueltas y permite ir un poco mas relajado. Javi se salta una curva y baja directamente por una piedra (con un par), y es que este chico cuando baja se olvida por completo de cómo se llama. Juan Fran no le pierde el paso. Detrás Juanjo, Jorge y yo mismo, que estoy desconocido, les seguimos. Finalmente el grupo se vuelve a unir. Una breve parada y... nos perdemos. Elegimos el camino equivocado y salimos a la calzada romana, justo antes del aparcamiento.
Bueno, esto se acabó. Al final todos comentamos que la bajada es espectacular, pero claro, para bajar, antes hay que subir...Colocamos las bicis y nos vamos despidiendo hasta el próximo día. La verdad es que ha sido otra mañana espectacular.
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