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Alcalá de Henares
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Nos damos
cita nueve bikers. Juanfran y P3ter (Alcalá Conexión) promotores de la ruta
y el resto de “humanos”… Enrique,
Algunos a pesar de su “tardía juventud” tienden a abrigarse con mantas sin ningún pudor. Ya estamos todos y nos vamos. Nuestros “zagalones” no pueden esperar y trepan monte arriba cual cabras, el resto mas moderados decidimos calentar aunque solo sea levemente un par de minutos por una pista mas relajada. La subida es moderada, de unos cuatro kilómetros. Una vez superada comienza una bajada bonita de verdad, pero en algunas zonas es difícil, mas que nada por la ausencia de escapatorias y a mas de uno nos obliga a poner pie a tierra, en algunos tramos, lo que da pie a las consabidas excusas como… el lunes hay que trabajar, soy autónomo, me gustan mis dientes donde están ahora, de mi cabeza no hacen fotocopias, no tengo aseguradas las piernas (como Beckan) ni las manos (como Casillas) y bla, bla y bla, bla. De nuevo
comenzamos a subir,
Ya esta aquí el marrón. Delante de mí aparece una pared “casi vertical”, deben ser unos cuatrocientos metros, el personal va subiendo, y yo… yo no puedo ser menos y lleno de orgullo y con las pulsaciones saliéndoseme por las orejas corono. Je, je, j e, pero mira que soy inocente con los años que tengo…Detrás de la ultima curva sale otra pared esta vez vertical, “sin el casi”, y de por lo menos un kilómetro. Los que van por delante ya están poniendo pie a tierra “ESCALANDO EL MACIZO ROCOSO”. Es maravilloso, hemos inventado otro deporte, ahora practicamos la escalada libre con bici al hombro, sencillamente "apasionante", por fin entiendo lo que quiere decir “escalar un puerto”, solo nos falta el piolet y el magnesio para que las manos no resbalen al agarrarse a las piedras.... Llegamos a la cima jadeantes. Una vez
pasadas las intensas ganas de estrangular (cariñosamente, eso si) a los
diseñadores de la ruta y cuando la sangre logra llegarnos de
La bajada es una de las mejores experiencias en bici de montaña que hemos realizado, sencillamente muy entretenida, es un sendero con buen firme lleno de badenes, saltos, peraltes, piedras, raíces, pasos estrechos. Es técnico, pero sin el miedo de que un error te haga daño, y todo por que va en función de la velocidad a la que lo bajes y eso lo decides tu y tu técnica, no lo decide por ti una pendiente desmesurada, donde la gravedad es la que manda. Esta bajada cuando la conoces y “bajándola a todo, trapo” tiene que ser una pasada. De nuevo comenzamos a subir. La subida es corta y suave, sin problema. Una vez arriba nos encontramos con un buen amigo de Alcalá Conexión se trata de Pepe familiarmente le llaman “Abupepe” que se viene con nosotros para terminar la ruta. La última
bajada del dia
Hemos terminado la ruta, pero…. ¿que es la vida sin un homenaje? Pues no es nada, de modo que nosotros nos damos ese homenaje en un bareto de Alcalá. Desde luego los “fluidos corporales perdidos” los recuperamos con creces, unas birras (coca colas para los mas profesionales) adornadas con unos torreznos, bravas, calamares, mejillones y unas croquetas de la abuela, nos hacen ver la vida de una forma “mas optimista” o por lo menos diferente En definitiva gracias a los alcalainos por ofrecernos esta ruta y los emplazamos a que nos inviten de nuevo a conocer sus preciosos "dominios", por que seguro que merecerá la pena, eso si….sin subidas imposibles ¿vale?. Gregorio. Otra visión de la jugada
Otra fantástica ruta realizada por BttExplorer. Esta vez preparada por
Alcalá Conexión. La dureza vino dada por la impresionante
En mi opinión una ruta distinta. Diferente a otras hechas por el grupo, así que el relato también lo es. No se extrañen los lectores, porque el cuento que ahora empieza comienza por el final, y cuando terminen de leerlo se enterarán que ocurrió al principio de la jornada. Aproximadamente a la una de la tarde me despedí de Peter y Juan Fran, organizadores de la ruta, y del resto de asistentes; Gregorio, Fernando, Javi, Eugenio y Javier. Juanjo se había ido unos minutos antes, que desde Alcalá hasta Villalba hay una tiradita. Desafortunadamente yo tampoco me pude quedar a tomar una cervecita con el grupo, porque por la noche teníamos a unos amigos invitados a cenar y había que llegar pronto para ayudar a los preparativos. Al aparcamiento llegamos agrupados para meter las bicis en los coches, acompañados por “Abupepe”, un colega habitual de Peter y Juan Fran que se nos había unido un poco antes, en la bajada del Ecce Homo. Antes tuvimos la oportunidad de jugar un poco en un salto, donde el que realmente saltaba era Juan Fran. Esta vez Javi no parecía muy inspirado, y el resto hacíamos un poco el tontillo J intentando con poco éxito despegar nuestra máquina del suelo, y eso que la rampa para el salto era espectacular.
Broche fantástico para el descenso que acabábamos de realizar
Los comentarios eran de tenernos a todos encantados. Ya se nos había
olvidado el sufrimiento que acabábamos de pasar unos minutos antes en la
subida ya citada al Eche Homo. La pista que nos llevó hasta arriba del todo
se presenta al principio como un rompe-piernas. Poco a poco la cosa se iba
endureciendo, pero todo se encontraba en
límites
razonables. Continuábamos ascendiendo por esa pista, que ahora se volvía
amable cuando en un giro a la derecha a Y la señal de ataque fue dada, pero no con gritos de arenga, si no con todo lo contrario, aconsejándonos que hiciéramos un prudente uso de nuestras fuerzas, y que nos reserváramos la mayor parte para las últimas rampas. Sólo nos faltaban 20 m de altura para llegar a la cima, pero la distancia longitudinal era también muy pequeña, así que las rampas que se sucedieron desde ese momento eran realmente duras. ¿Digo duras? Arriba las vistas de Alcalá y la comarca eran sencillamente espectaculares lo cual se aderezaba con los cariñosos comentarios que algunos componentes del grupo dedicaban a los organizadores y a toda su ascendencia materna y paterna hasta en tercera generación, en broma y en plan cariñoso, claro. Ay, Juventud, Divino Tesoro. Claro, la juventud mezclada con culotes con refuerzos laterales es una mezcla explosiva.
En fin, que la subida al Ecce Homo sirvió para reponernos de la espléndida
primera bajada de la jornada, que Juan Fran, Peter y Javi hicieron en bici…
y el resto andando. ¿Pero hay que bajar por ahí?... La subida previa la hicimos desde el aparcamiento donde habíamos quedado. La temperatura era fresquita así que se agradecía. No en vano el termómetro del coche marcaba 6ºC cuando nos reunimos en el punto de cita que el Comando Henares había indicado. Y así comenzamos una ruta preciosa, exigente y muy divertida. Muchas Gracias Alcalá Conexión, Juan Fran y Peter, por la preparación. Esperamos ansiosos la convocatoria para la celebración del trofeo de orientación. Enrique
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Perfil y mapa de la ruta |
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